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Descubre los tipos de baterías de coches eléctricos

Todos los coches eléctricos tienen una batería que acumulan la energía eléctrica, la cual se utiliza para alimentar uno o varios motores eléctricos.

En el mercado nos podemos encontrar con diversos tipos de baterías para coches eléctricos, y entre ellas podemos encontrar varias diferencias, teniendo cada una de ellas sus ventajas e inconvenientes.

Hoy en Karga2 vamos a hablarte de los tipos de baterías de coches eléctricos que existen, y cómo identificarlas.

Para comprender adecuadamente las propiedades de una batería lo primero que debes conocer son sus características. Cuanto mayores prestaciones presenten, mayor será el coste de la batería y por ende, el precio final del vehículo.

Principales parámetros de una batería eléctrica

Los parámetros esenciales a tener en consideración en una batería para coches eléctricos son los siguientes:

  • Densidad energética: Viene expresada en Wh/kg. Es la energía que puede suministrar una batería por cada kg. Cuanto más alto sea su valor mayor autonomía tendrá el vehículo o menos pesará.
  • Potencia: Expresada en W/kg. Es la capacidad de proporcionar potencia (amperaje máximo) durante el proceso de descarga. A mayor potencia mejores prestaciones ofrecerá el coche eléctrico.
  • Eficiencia: Es el rendimiento de la batería, la energía que realmente aprovecha. Se mide en %.
  • Ciclo de vida: Indica los ciclos completos de carga y descarga que puede soportar la batería antes de ser sustituida. Cuanto más ciclos tenga más duradera será.
  • Coste: Es la influencia más importante en el precio final del vehículo eléctrico.

Tipos de batería de coche eléctrico en la actualidad

Seguidamente se detallan los distintos tipos de batería para coche eléctrico usados en la actualidad:

Batería de plomo-ácido

Son las más utilizadas, y a la vez las más antiguas de todas, estando prácticamente inalterada desde que se inventó en el Siglo XIX.

Gracias a su bajo coste es ideal para las funciones de arranque, soporte eléctrico o iluminación. Se emplean como acumuladores en vehículo de pequeño tamaño. Como desventajas nos encontramos con su peso, el cual es excesivo, así como la toxicidad del plomo y su lenta recarga. Debido a todo esto no son las más ideales para el coche eléctrico.

Batería de níquel-hierro

El mismísimo Thomas Edison desarrolló estas baterías, patentándolas en 1903. También conocidas como “ferroníquel”, estas baterías no son montadas en la actualidad en los vehículos, pues disponen de una baja potencia y eficiencia. Su densidad energética es parecida a las baterías de plomo-ácido.

Batería de níquel-cadmio

Se trata de unas baterías empleadas con frecuencia en la industria del automóvil, pero su alto coste de adquisición de sus componentes hace que no sean la solución escogida por los fabricantes. Están más orientadas a aviones, helicópteros o vehículos militares debido a su gran rendimiento a bajas temperaturas. Tienen efecto memoria, por lo que su capacidad va disminuyendo con cada recarga.

Batería níquel-hidruro metálico

Parecidas a las de níquel-cadmio, pero mejoran su capacidad y reducen el efecto memoria, aparte de ser menos nocivos para el medio ambiente. Por el contrario, requieren un mantenimiento constante y se deterioran ante las altas temperaturas, sobrecargas o altas corrientes de descarga. Son un tipo de batería que generan demasiado calor y tienen un tiempo de carga considerablemente lento.

Batería de Ion-litio (LiCo02)

Baterías de creación muy reciente, están formadas por un electrolito de sal de litio y electrodos de litio, óxido y cobalto. El uso de nuevos materiales como es el litio ha permitido lograr alcanzar altas temperaturas específicas, eliminación del efecto memoria, una alta eficiencia, la ausencia de mantenimiento y una gran facilidad a la hora de reciclar los derechos de Ion-litio.

Cuentan con el doble de densidad energética que las batería de níquel-cadmio con un tamaño hasta un tercio menor.

Entre sus desventajas, la principal es su alto coste de producción, a pesar de que poco a poco se esta logrando reducir. También son frágiles y pueden llegar a explotar por el sobrecalentamiento, debiendo ser almacenadas con sumo cuidado, tanto porque deben estar parcialmente cargados como porque necesitan un ambiente frío.

A pesar de todo ello, las batería de Ion-litio representan a día de hoy la mejor elección para montar en un coche eléctrico.

Batería LiFeP04

Similares a las anterior, con la diferencia de que emplea el cobalto, por lo que tiene mayor seguridad en su uso y una mayor estabilidad. Entre sus ventajas también encontramos un ciclo de vida más largo y una mayor potencia.

Su principal inconveniente es su alto coste y menor densidad energética.

Batería Polímero de litio

Una variación de la batería de Ion-litio, con la diferencia e contar con algunas mejoras, como una potencia más elevada o una densidad energética mayor.

Son eficientes, ligeras y no tienen efecto memoria. Por el contrario, tiene un bajo ciclo de vida y un alto coste. Presentan un aspecto “blando” debido a sus componentes polímero y litio, siendo una opción no muy extendida en la actualidad.

Batería ZEBRA

Se conocen también como de sal fundida y trabajan a 250ºC, teniendo como electrolito cloroaluminato de sodio triturado. Es una batería compleja, con mayor contenido químico, pero que presenta unas características de energía y potencia interesantes.

Si no se usa, el electrolito se solidifica, por lo que requiere un tiempo de fundición que puede llegar a ser de dos días para alcanzar la temperatura óptima y tenga una carga óptima. Cuentan con el mejor ciclo de vida de todas las baterías, pero necesitan mucho espacio y su potencia es baja.

Batería Zinc-Aire

Una compañía suiza las desarrolla y aún están en fase experimental, pero más avanzadas que las de Aluminio-Aire. Estas baterías necesitan obtener el oxígeno de la atmosfera para producir una corriente.

Cuentan con un alto potencial energético, fiabilidad y pueden almacenar el triple de energía que unas del mismo volumen de Ion-litio y con la mitad de coste.

Según dicen algunos expertos, el zinc se presenta como el combustible eléctrico del futuro.

Batería de Aluminio-Aire

Consideradas “pilas de combustible” debido a la necesidad que presentan de sustituir los electrodos de metal gastados por unos nuevos. Con una capacidad de almacenamiento hasta 10 veces mayor que la de Ion-litio y una densidad energética fuera del alcance del resto, las baterías de Aluminio-aire no han contado con una buena aceptación comercial por culpa de sus problemas de fiabilidad y recarga. Se encuentran en fase experimental.

Como has podido ver existe una cantidad considerable de baterías para coche eléctrico en el mercado. Una vez que sabes las características de cada una solo te queda decantarte por el modelo que más te convenza para tu vehículo eléctrico.

SI tienes alguna duda solo tienes que ponerte en contacto con nosotros y te asesoraremos en lo que necesites.

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